CORRER DE NOCHE. El mejor horario para entrenar

Prefiero correr de noche… Bueno, en realidad, no me quedan más cojones como runner de familia que soy, pero aún así me encanta. Sé que estás más limitado en cuanto la elección del sitio por donde salir, pero a mí me gusta. Os contaré el por qué y cosas a tener en cuenta.
Cuando empecé a correr en octubre de 2015, ya era de noche, como he contado mil veces, ya salía cuando mis hijos se quedaban bañaditos y listos para que la futura runner les diese de cenar, así que ya me acostumbré a esas horas y aparte de todo eso ya sabéis que el sol lo llevo muy, pero que muy mal… me caliento, sudo, me pongo nervioso y ya no me concentro.
Así que yo disfruto saliendo a correr de noche. Cierto es que cuando la tirada es larga, es mejor salir de día porque tienes más sitios por los que correr y de noche hay que ir por sitios iluminados, aunque hoy en día hay luces que iluminan muchísimo y se supone que puedes ir con ellas por los sitios más lúgubres. Yo no las he probado, no sé deciros, pero es un peso más que sumar y un gadget más que llevar… al final entre reloj, móvil, luz nocturna, luz trasera para que te vean… pareces más bien una exposición de tecnología itinerante.
Salir al final de día hace que el estrés de toda la jornada lo elimines, ya que tienes el cuerpo activado, no como cuando sales a primera hora de la mañana que te levantas y sin más te vas a correr, y entonces tu corazón te dice “¿perdonaaaa?, yo es que aún no me he levantado” y vas a un ritmo lentísimo.
Y cuando empieza a llegar el calor ya no os cuento, entonces la única opción es la noche, eso mientras no es verano porque entonces ni con esas ¡qué calor madre mía!.
De noche salgo relajado con mi música, casi siempre por el mismo lado porque es el recorrido que considero más largo y si no quiero cuestas, es el más llano de los posibles, teniendo en cuenta la ciudad en la que vivo.
Os cuento mi recorrido habitual para que los de Toledo tengan una idea para correr, o por si simplemente te quieres cruzar conmigo y saludarme, claro que si, jajajajajaja…
Dejo el coche en el aparcamiento del hospital (esa gran explanada cercana a la rotonda de la gasolinera), subo por la avenida de Barber hasta el parque de las tres culturas, lo rodeo y me dirijo hacia la avenida de la Reconquista hasta el final, giro a la derecha hacia la avenida de Carlos III (la que pasa por el restaurante la venta del aires) y otra vez hacia el aparcamiento. Este recorrido suele ser de unos 5,3 kilómetros. Según tenga el humor doy más vueltas o me voy hacia el casco, por detrás, entro por el puente de San Martín hacia San Juan de los Reyes y llego a la plaza de Zocodover y para abajo. Ahí ya pillo cuestas buenas, para quemar gemelos.
Pero ya os digo, la noche me limita a correr por zonas iluminadas, aunque tengo debilidad por las noches, me siento más libre, más activo, hay menos gente por la calle, porque los hay que te ven venir y más en medio se ponen, vale que voy rápido como un coche pero no para ir por la carretera (momento de sobrado). En serio me he tenido que apartar yo mil veces y bajarme a la carretera por qué la gente no quería ponerse en una fila o simplemente apartarse medio segundo, los hay que incluso te empujan, “¡buenhombre! que la calle es de todos, incluso de los corredores”.
Me encanta la noche, y no me refiero a ese tipo de noche

sino a éste, quien me lo iba a decir hace unos años…


Si quieres, puedes correr.

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