ADIÓS VERANO, HOLA RUNNING

Adiós verano, siempre te he querido mucho, pero desde que empecé a correr, hace ahora dos años, llega un momento en el que estoy deseando que te vayas bien lejos, sentarme frente al ordenador y ponerme a mirar carreras, carreras a gogó, a mogollón.

Siempre me pasa lo mismo, después de decir adiós verano, tengo tantas ganas de carreras que me apunto a muchas y luego no puedo ir a la mitad, bien por que mi mujer me recuerda que mi vida no son las zapatillas o bien por qué dentro de mi euforia de inscripciones, me apunto a varias el mismo día. Y todo esto ¿por qué?, pues porque después de todo el verano a ritmos no tan rápidos, pasando calor y con sequía de carreras, uno está deseando ponerse un dorsal y colocarse en la línea de salida, sentir esos nervios de la espera del pistoletazo, todo ese ritual que me encanta.
Ahora toca volver a los ritmos más rápidos y a las distancias algo más largas, por que ya os digo que este verano no he pasado de 10 kilómetros, es que no he podido, me ha costado un triunfo llegar incluso a esos 10 kilómetros que tan asequibles se hacen con el fresquito.
Pero ya está aquí septiembre y aunque aún hace algo de calor, por la noche se puede correr. Empezaré por pasar la barrera estival de los 10 kilómetros y poco a poco aumentar ritmos hasta romper la barrera del sonido, bueno vale, me he pasado.
Tengo próximamente una carrera de 10 kilómetros, en Madrid, que ya la hice el año pasado a un ritmo medio de 4:48, si no me equivoco. Este año tengo la presión que yo mismo me impongo, superar ese ritmo y lo veo una presión importante por que fue un buen ritmo contando que acabábamos de salir del verano, pero si no se puede, ya habrá otros retos. Madrid corre por Madrid, que es como se conoce esta carrera de la que os hablo, es preciosa, un recorrido muy bonito, un recorrido que yo creo que excepto la maratón de Madrid, ninguna otra carrera pasa por esos sitio, casi todas las que suelo mirar rondan la zona de la Castellana, el retiro… Pero para pasar por gran Vía, Preciados, Puerta del Sol, Calle Mayor… ya son palabras mayores y esta carrera pasa por esos sitios.

Otra a la que ya estoy inscrito es La Nocturna de Toledo, que cada año se hace más multitudinaria. Tiene dos modalidades, una de 5 kilómetros y algo y otra de 8 kilómetros y pico. Que no os engañen sus distancias, en principio muy asequibles, porque es dura, está llena de cuestas bastante empinadas y una subida al casco de Toledo entrando por el puente de San Martín que se hace muy larga. Yo ya he hecho el recorrido en uno de mis entrenamientos, y sufrí un poco, también hacía calor, ya veremos cómo se me da.


La última, por el momento, a la que estoy inscrito es la Behobia, una súper carrera, bonita, cargada de gente, emoción y sitios espectaculares. 20 kilómetros que van desde El Barrio de Behobia hasta San Sebastián. Según dice todo el que la ha corrido, espectacular. Otra carrera en la que no te puedes confiar y darle caña desde el principio ya que tiene importantes subidas, para esta ya hay que estar a pleno rendimiento, hacer un entreno de cuestas todas las semanas, para que los gemelos se endurezcan y otro día de series, y solo queda disfrutarla.


Por ahora no estoy apuntado a más carreras pero quiero hacer antes de la Behobia alguna media maratón, ya veré cuál y por supuesto de todas estas carreras os daré crónica, salga bien o salga mal… Como mal me salió un duatlon en Bargas, al que hace poco me inscribí y en el que acabé el cuarto, por la cola claro. Esto os lo voy a contar en una entrada aparte, ¡que coño, que si!, que también se lo merece. Está claro que la bici no es lo mío o no la tengo lo suficientemente entrenada, esto último me ha quedado claro.
Me centraré, por ahora, en dar zancadas, que ya tengo más camino hecho y me emociona más, no soy un “pro” del running pero tengo más escalones subidos que con la bicicleta.

Pero lo dicho, adiós verano, hola running, vamos a ver que nos depara este nuevo ciclo, que seguro traerá decepciones de las que aprender y alegrías por las que seguir.

P.D. Me despido del verano con la imagen destacada de la entrada de hoy, uno de los momentos grandes de este verano. Adiós verano, hasta el siguiente, te despido junto a mi colega Mariano, a mi lado, a la izquierda y dos desconocidos, digo dos, ya que estoy seguro que el del medio era Robert Smith, cantante de The Cure. No solo de cantar vive el hombre.

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