CORRER EN VERANO. ¡PERO QUE CALOR!

¡Hola sol!, ¿que tal?, Tú no te cortes y dale duro. Pues ahora sí, comienza la temporada de más tranquilidad en los entrenamientos de running, tranquila en el sentido de no tener en el horizonte carreras cercanas, porque a mi, correr en verano se me hace mas duro y cualquier entrenamiento es más complicado y requiere más esfuerzo. Cierto es que no tienes ninguna obligación más que la que te dictan tus ganas de salir en cuanto estas un día sin dar zancadas, pero tampoco se va a quedar uno en casa todo el verano tomando Tang (el tropical, por favor), porque si no cuando empecemos a salir en septiembre, nos volverá a costar levantarnos del sofá.

De todas formas ya digo que al menos a mi se me calientan los pies pronto y quiero salir a la calle, ¿qué hace calor?, pues se va más lento y se acabó, el verano ya sabemos que ralentiza el ritmo, pero cuando acabas de correr, el subidón es el mismo, después de echarte lo que te queda de agua en la botella por toda la cabeza.

Mucha gente me dice que ellos o ellas en verano no corren, pero es que si no salgo me subo por las paredes, luego cuando vuelva el fresquito volaré.

De todas formas en verano es cuando yo más aprovecho el gimnasio, al menos, para nadar ¡joder que gusto estar tan fresco! pero claro, a muchos les pasa lo mismo y entre eso y los que van de operación bikini, las calles de la piscina parecen la salida de un triatlón. Si me subo a las máquinas, que son mi última opción, pues tampoco es que esté más fresco, porque el aire lo ponen bajo, cierto es que no hace el calor que afuera, porque Toledo y el núcleo de la tierra se llevan unos graditos nada más, pero con la monotonía y el aburrimiento que me produce correr en la cinta, casi que prefiero pasar calor, solo hay que elegir bien el momento, con unos cómodos 32 grados al anochecer. Los gatos y los pájaros me miran raro

– ¿pero cual es ese animal idiota que se pone a correr con este calor?, pregunta uno.

-Será algún tipo de animal africano, le contesta otro.

Se sufre pero la recompensa es la misma o más porque el esfuerzo es mayor.

Que larga se hace la temporada de calor cuando pienso en correr en verano. El verano pasado me obsesioné un poco y me despertaba para correr a las 6 de la mañana, hasta en vacaciones, si, soy imbécil. Este año me he replanteado los entrenamientos estivales (que bien te expresas Jota). A las seis de la mañana que se levanten los pájaros (ahora me toca a mí reírme de ellos). Yo saldré por las noches, menos kilómetros pero con más frecuencia y esos días en los que nuestro planeta Tierra parezca un segundo sol, me iré a la piscina.

Ya tengo programadas dos carreras para después del verano, la gran Behobia, y como parte principal del entrenamiento de invierno, la maratón de Sevilla. Entremedias, haré 10Ks y más medias maratones, por supuesto, y por qué no algún trail con mi amigo Mariano, que ya controla esta modalidad a la perfección.

Mientras, a sobrellevar el verano como bien se pueda, gimnasio, natación, y correr sabiendo que los ritmos bajan.

Ahora mi hija está cantando esta canción

“Sol, solecito, caliéntame un poquito

Por hoy y por mañana

Por toda la semana”

Si hija, el sol te hace caso y calienta como mil estrellas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *