MEDIA MARATÓN TALAVERA DE LA REINA.

Os voy a contar un poco como fue la media maratón Talavera de la Reina. Han pasado unas semanas pero espero acordarme de lo que quiero contar.

-¿Pero Jota por qué lo cuentas tan a toro pasado?,

-Pues porque sí, porque no he tenido tiempo de sentarme y escribir un poco. He estado trabajando con la NASA codo con codo y… Jajajajajajaja, que no, que no me he sentado a escribir, y ya está.

Al lío, primera media maratón de la temporada, yo considero temporada de running desde septiembre a julio, en verano uno se mantiene como bien puede, además no hay tantas carreras y en las que hay te mueres de calor, te deshaces a cada zancada y llegas a meta hecho un despojo humano sudoroso. La primera de la temporada, como decía, esta vez la media maratón Talavera de la Reina, muy cerca de Toledo. Lo máximo que he entrenado para esta carrera han sido 20 kilómetros justo el fin de semana antes de la carrera, más que nada para demostrarme a mí mismo que aún podía hacer 20 kilómetros, porque el verano ha sido muy caluroso y en la mayoría de entrenamientos no he pasado de los 6 u 8 kilómetros, 15 en un entrenamiento ya empezado septiembre y estos 20 que os comento justo el sábado antes.. Así que llego sin muchas expectativas al día de la carrera.

Recojo el día de antes la bolsa del corredor, una camiseta de manga larga que viene muy bien para cuando venga el fresquito, la típica bolsa deportiva y como novedad, al menos para mí, unas gafas de running, que no serán la leche, pero que para un día te hacen el apaño. La carrera comienza a las 10, una hora buena si pensamos que en octubre ya debería hacer más frío del que ha estado haciendo, pero no es así y cuando voy hacia la línea de salida, sobre las 9:30 ya están cayendo unos asquerosos 20 grados y me huele el calor que va a caer a mitad de carrera… entre eso y el poco entrenamiento que llevo encima voy bastante desanimado, pero me da igual, la emoción de una carrera me anima a echar hacia adelante y a pensar, que más da, hay muchas carreras, a disfrutarla.

Línea de salida, me encuentro con José, primo de mi mujer y por ende mío también. Con él va su grupo de running, los Beer Runners Talavera, una gente de puta madre que lo pasa bien corriendo, que es la finalidad de todo esto.

Unas fotos en las que todos salimos guapísimos y a prepararse para el pistoletazo. Las nubes que había dispersas por el cielo empiezan a tapar el sol y yo miro hacia arriba dando gracias, muchas gracias. Empezamos a correr y yo como siempre empiezo más o menos despacio, 4:49 de ritmo medio, pero yo me sentía relajado. Salimos de Talavera hacia la zona del puente de Castilla-la Mancha, este paso por el puente es el único trozo con algo de pendiente, entre que pasamos el puente y volvemos hacia Talavera nos hemos metido en las piernas 8 kilómetros ya. Al rato los corredores de la 10K tuercen a la izquierda y encaran la vuelta a la meta en el recinto ferial, a nosotros aún nos queda más de la mitad. Torcemos a la derecha para encarar la parte para mi más aburrida de la media maratón, son dos largas avenidas que se hacen en ida y vuelta, sobre todo la avenida de Pio XII. No sé qué me pasa con las avenidas largas que se me hacen cuesta arriba, reconozco que es algo psicológico, porque los ritmos no suelen variar a como los llevo momentos antes, pero noto como si fuese más lento, y es en estas largas avenidas donde las carreras se me hacen muy pesadas, ya me pasó en la de Valencia, toda la zona del paseo de la Alameda se me hizo interminable. En esta que ahora me ocupa me pasó lo mismo, pero seguía en unos ritmos de 4:40, que no está mal para la poca preparación que llevaba.

Tras estas avenidas entramos un poco por el casco urbano, cerca de las murallas y salimos a la zona del rio, en esta parte del rio flaqueé mucho, aunque los ritmos se notan poco, el peor sube a los 5:20, pero se mantiene por debajo de 5 minutos el kilometro. Me encontré muy cansado, noté la baja preparación que llevaba para la carrera pero también noté que ya llevo unas cuantas medias en los pies y tiré de cojones que ayudados por las piernas me hicieron pasar el bache y seguir adelante. Nos adentramos en la zona casco, por las calles comerciales de la ciudad de Talavera y aquí parece que se anima uno más, torciendo calles, viendo gente que anima, los típicos niños dándote la mano, algo que te hace volar y cuando menos te das cuenta te encuentras en el kilómetro 19 en el que aprietas dientes, sabes que muy mal se te tiene que dar para bajar del ritmo que llevas hasta ese momento e intentas dar un último empujón para entrar con la cara alegre en la meta.

 

 

          

El placer que siempre me supone llegar a meta es indescriptible, pasar por el arco y por fin parar de correr, notar cómo te empiezan a arder los gemelos, oír los latidos de tu corazón, respirar hondo y pensar una más.

La verdad es que no me apetecía mucho esta carrera, porque pensaba que no iba preparado e incluso pensé que no podría llegar a terminarla, pero como ya he dicho, se notan los entrenamientos que lleva uno a las espaldas y cuando hay que sacar el león y rugir, se ruge y se tira hacia adelante. A pesar de todo hice mi segundo mejor tiempo en una maratón, 01:40:01, unos 30 segundos más que mi mejor tiempo, así que muy contento.

Este año al final no voy a hacer maratón, me apetece hacer medias, y entre tanto todas las 10K que pueda y que mis piernas y mi mujer me dejen. También haré el trail de Cebreros otra vez, como el año pasado, a ver si tiene cojones a resistírseme tanto como el año pasado, nos veremos las caras.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *