NO HAY COJONES A…

¿En cuántas cosas nos hemos metido por culpa de nuestros cojones?: ¿Qué no hay cojones a ponerme a 160? Multa; ¿Qué no hay cojones a bañarme en el mar en diciembre?, resfriado; ¿Qué no hay cojones a beberme un cubata más? Borrachera con amnesia. Son cosas de la edad, como decía Modestia Aparte. Lo de no tienes cojones es como un resorte que te hace llevar a cabo cosas idiotas, como le pasaba a Marty McFly en Regreso al Futuro cuando le decían que era una gallina. Ya cuando creces esas tontadas se pasan,
-¿Qué no tienes cojones a inscribirte a una maratón? -me dicen.
-Tío ya tengo una edad, no voy a caer en esas tonterias -respondo.

-Cariño, en Abril me he apuntado a una maratón,
– ¿A una maratón ya? -me pregunta mi mujer con su sonrisa escondida
-Si, bueno, por el devenir del running -le digo
-A qué te han dicho que no hay cojones? -me pregunta.
-Pues sí.
Así que en esas me encuentro, con el entrenamiento que finalizará con la maratón de Madrid, que encima no es nada llana y por lo tanto más jodida, pero la tengo al lado de casa, me evito los largos viajes y dormir en una cama que no es la tuya, cosas de la edad también. Y si no se me da bien al menos me quedo jodido solo por eso, no sumo el haberme dejado un dineral en viajes y hotel.
Bueno entonces hemos quedado que a la maratón me apunté por qué sentí que llegó el momento, ese momento especial que notas que te llega cuando… te dicen que no hay cojones. Y después de mirar a cuál me apuntaba decidí no irme muy lejos.
Ahora quedaba coger un plan de entrenamiento porque si lo dejaba a mi libre albedrío, habría muchos días que mi yovago podría conmigo, y puede ser muy convincente, ¡jodido vago!.
Un plan Sub 3h:30, esto es, que debería de hacerla en un máximo de 3 horas y media, esto para una primera maratón y en Madrid, es bastante. Pero bueno tiro para arriba y luego ya veremos en que se queda. Por ahora el plan lo llevo bastante bien, cumpliendo los objetivos diarios y en la mayoría de los casos con mejores tiempos de los que el plan me pide.
Son cinco días de entrenamiento a la semana, dos ellos, después del calentamiento, normalmente de 6 kilómetros, hago unas series, uno de los días son series largas de 1000, 2000 o 3000 metros, típicas para preparar largas distancias, y el otro día suelen ser de 100 metros, a toda leche.
Según van pasando las semanas la acumulación de kilómetros aumenta. Los domingos son los de tiradas largas, empezando con 14 kilómetros, 16, 20, 24, 28 y un máximo de 32. Las dos últimas semanas la carga de kilómetros disminuye.
El máximo de kilómetros que yo he hecho son 25, así que no sé como reaccionaré a los 28 y 32, pero se supone que se deben llevar bien por el aumento progresivo de distancia que uno lleva durante todas estas semanas.
Ahora mismo estoy tranquilo e ilusionado, pero a medida que se vaya acercando el día empezaré a ponerme de los nervios. El entrenamiento para una maratón se alarga mucho en el tiempo y no sabes que puede pasar durante todo ese periodo. Tiemblo pensando que después de tanto entrenar, la última semana me ponga malo y se joda todo, pero no por el miedo a perder, va a dejar uno de jugar.
De todas formas después de esto, no volveré a caer en provocaciones infantiles.
-eh Jota, ¿A qué no tienes cojones a apuntarte a un triatlón? -me dicen.
-Jajajajaj, que va tío, paso -muy convencido, claro.

NOTA EN EL MOVIL: No volver a hablar con nadie en un mes.

Un comentario sobre “NO HAY COJONES A…

  • el 2 marzo, 2017 a las 08:48
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    No tienes cojones a ganar esa maratón…

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